El Pais desmonta los argumentos de la “monja-bulo” anti-vacuna H1N1
(English intro to Spanish lang. post) A few weeks ago a Spanish nun with a PhD in Public Health became famous after recording a video (here with English subtitles) defending the hypothesis that H1N1 panic is due to exaggeration by WHO to favor pharmaceutical companies, and that they are putting the population at risk with dangerous vaccines. Her conspiracy theory got great impact due to her excellent communication skills, the deep knowledge of the subject she showed, and her evident honesty. After so much about the pros an cons of her statements, El País finally takes a deep look. It finds plenty to criticize in the the arguments expressed by the newly, most famous nun in Spain.
Just today, as it happens, an article in El Universal (Venezuela) uses quotes from the sister as evidence to believe that the AH1N1 was created in a laboratory.
Hace aproximadamente 5 semanas, una monja benedictina del convento de Montserrat en las afueras de Barcelona saltó a la fama con un video crítico sobre la gestión que la OMS ha hecho de la gripe A /H1N1 y el desarrollo de la vacuna. Si se pudieran resumir los 54 minutos de video en una frase sería algo parecido a: “La tremenda exageración con que la OMS nos ha alertado sobre un virus menos peligroso que el de la gripe estacional responde a intereses económicos de empresas farmacéuticas, que no se preocupan lo suficiente por los efectos negativos que podrían provocar la enorme cantidad de adyuvantes contenidos en su vacuna”. Un mensaje conspirativo como éste lo pueden lanzar muchas personas, pero varios aspectos hacen diferente a Teresa Forcades: Su doctorado en Salud Pública le otorga cierta credibilidad frente al público no experto, y su condición de monja consigue que la percibamos como honesta. Pero lo fundamental de su éxito es la excelente manera en que defiende sus opiniones. En su video, Teresa Forcades empieza demostrando un conocimiento elevadísimo de los aspectos científicos que rodean a la gripe y el desarrollo de vacunas, así como el funcionamiento de las industrias farmacéuticas. Es una grandísima comunicadora. Lo hace tan bien, con un tono tan didáctico y convincente, que resulta normal sentirse aturdido y empezar a dudar de si vivimos a ciegas siendo manipulados por intereses corporativos. La situación de desconcierto empeora cuando su video empieza a generar una batalla de opiniones a favor y en contra. Por suerte, existe algo llamado periodismo científico cuya labor es escuchar a unos y a otros de manera crítica y neutra, analizar las evidencias que sustentan sus argumentaciones, e informar al público de manera objetiva y responsable. Al menos, esta es la teoría que debemos perseguir si queremos que nuestra profesión tenga una razón de existir en el panorama mediático actual y futuro.
Hacía días que esperábamos un reportaje como el publicado ayer en El País por María Sauquillo y Emilio de Benito: “Desmontando a la moja-bulo” . No es un trabajo fácil, y sin duda si uno lee el artículo con ojos críticos puede encontrarle pegas, frases fáciles de malinterpretar, y ser visto como una sospechosa defensa de las poderosas OMS e industrias farmacéuticas. A los lectores no les ha gustado el
artículo, a tenor de la baja puntuación que marcan las estrellitas de votación bajo el titular y la revisión a algunos de los más de 500 comentarios que lleva en estos momentos. Pero… ¿qué saben los lectores de este asunto? La inmensa mayoría de los que comentan, muchísimo menos de lo que los autores del texto han averiguado tras seguir toda la información referente a la gripe A/H1N1, y entrevistar a una amplia batería de expertos. Hay mucho listillo con ideas sueltas, exponiéndolas sin sentir la responsabilidad de un periodista que publica en un medio como El País. Desde aquí, un apoyo a la actitud de María y Benito, defendiendo una postura a sabiendas de su impopularidad: la mediática monja ha exagerado sobremanera sus elucubraciones, y con toda la buena intención del mundo, ha creado una alarma social injustificada. Las medias verdades de Teresa Forcades, como el supuesto cambio de definición de pandemia por la OMS, los datos de mortalidad que se desconocían cuando ella grabó el video, el dudoso “poder” de la OMS para imponer sus políticas a los países, o la exageración con la que comenta los riesgos de las vacunas, así parecen indicarlo.
Si a alguien no le gusta esta postura anti-conspirativa, quizás se sienta más cómodo leyendo el artículo en El Universal (Venezuela) de Giuliana Chiappe, asegurando que el AH1N1 surgió en un laboratorio. De escándalo. El Ministerio de Comercio Venezolano invitó a Forcades a Venezuela después de sus polémicas declaraciones, y la periodista de El universal se encargó de exagerar todavía más las declaraciones de la monja. Se raya el mal gusto con afirmaciones como que se obtuvieron virus de la gripe española extrayéndolos de cadáveres, una frase de guión de cine como “un empleado del Laboratorio de Virus de Ginebra subió a un tren intereuropeo con una maletita llena de virus AH1N1. No se entiende de dónde vino ese material. La maleta explotó porque los virus se llevan refrigerados con nitrógeno líquido. En el vagón viajaban 61 personas…”, y un final donde se cuestiona la probada medida de lavarse las manos para mitigar la propagación del virus. Un artículo muy reprochable.
Y es que la comunidad científica no está para nada tan dividida como la población puede creer. En La Vanguardia (España), un artículo de Josep Corbella recoje las contundentes palabras el prestigioso investigador Pedro Alonso: ”Descalificar las vacunas es irresponsable”, en clara referencia a la actitud de Teresa Forcades. El premio príncipe de Asturias añade: “en el ámbito de la salud pública no conozco a ningún líder científico que cuestione el papel de las vacunas”.
De nuevo, no se trata de creer a ciegas en las palabras de unos u otros, sino de analizarlas en profundidad desde una postura neutral. En este sentido, la posición de Teresa Forcades podría haber sido considerada inicialmente un gran ejemplo de buen periodismo, obligado a escudriñar los entresijos de la postura oficial de la OMS. La actitud de la monja es encomiable, pero quizás debería haber permitido que posteriormente sus palabras se ponderaran.
- Pere Estupinyà
* UPDATE: El País publica un texto de la defensora del lector, Milagros Pérez Oliva, donde defiende su papel crítico con la teoría de la conspiración, pero reconoce errores de forma en la estructura del texto. muy recomendable lectura.