Un estudio revela problemas pulmonares y anomalías cromosómicas en los pescadores más expuestos al vertido del Prestige
On November 2002 the oil tanker Prestige sank off the coast of Galicia, Spain. It spilled 67,000 tons oil spill and polluted thousands of kilometers of Spanish and French coastline and beaches. It was the largest environmental disaster in Spain’s history. Hundreds of thousands of volunteers helped to clean the coastline in a massive campaign. Galician fishermen spent months cleaning the oil from the coast and sea. Yesterday a study in the Annals of Internal Medicine suggested that the most-exposed local fishermen have increased respiratory symptoms and more structural chromosomal abnormalities in their circulating lymphocytes compared to a group of fishermen that did not work on the spill cleanup. According to the authors, their findings indicate that even short-term exposure to oil sediments may have detrimental health effects. Spanish press is covering the results of the study. Some stories recognize the research limitations (lack of health information before the spill) and others not. And some say that Mexican Gulf workers should pay attention to this data, while others acknowledge that the characteristics and composition of the two spills are quite different.
Casi ocho años después de la tragedia medioambiental, económica, y humana del hundimiento del Prestige, un estudio de investigadores españoles publicado ayer por la revista Annals of Internal Medicine explica que 501 trabajadores y pescadores que pasaron más tiempo involucrados en la limpieza de las 67.000 toneladas de crudo que se vertieron frente a las costas Gallegas, sufrieron más problemas respiratorios y alteraciones cromosómicas que un grupo control de 177 pescadores que no estuvieron expuestos a los tóxicos del vertido. Público es quien más ampliamente cubre la información. Miguel Ángel Criado en “Los pescadores del prestige sufren alteraciones en su ADN” nos da los principales detalles de la metodología del estudio y sus conclusiones, y luego firma otra pieza donde profundiza en algunos aspectos del trabajo, dice que se podrían reavivar las críticas al PP, y cita alguno de los pocos estudios epidemiológicos que se han realizado tras vertidos de crudo. Manuel Asende explica que “Otro estudio confirma los daños genéticos en los trabajadores”, entrevistando a una científica de la Universidad de La Coruña que también se encuentra realizando análisis sobre muestras recogidas de pescadores y mariscadores expuestos al chapapote. Los resultados se darán a conocer en 2011, pero estudios previos de la misma investigadora sugieren que muchos voluntarios sufrieron alteraciones genéticas leves que desaparecían en el tiempo, pero algunos otras de irreversibles, similares a las de un fumador. La pieza modera la alarma sobre estos resultados, lanzando un mensaje de tranquilidad recordando que mayor riesgo de cáncer no significa un desarrollo seguro.
El Mundo por medio de María Valerio: “Los largos efectos respiratorios del Prestige” también desarrolla muy bien el estudio, empezando por una señal de atención hacia los trabajadores que actualmente están llevando a cabo las tareas de limpieza del vertido de crudo en la costa del Golfo de México. En su texto, María añade el matiz de que la composición y características de los vertidos son suficientes, y que los propios autores del estudio reconocen que no disponen de información sobre la salud pulmonar de los pescadores antes de su primer contacto con el crudo.
La Voz de Galicia también recoge el estudio por medio de Alfonso Andrade: “La revista del colegio médico de EE.UU. publica un estudio sobre el «Prestige”. Extraño titular, pero correcto texto que sólo habla de “indicios de anomalías cromosómicas”, y acompaña a otra breve nota diciendo que “La prevalencia de los síntomas respiratorios disminuye con el paso del tiempo”. En estos momentos (mañana del martes 24), otros de los grandes periódicos periódicos españoles todavía no han cubierto la noticia. Seguro que llegará con más detalle y análisis crítico.
- Pere Estupinyà